Seguridad Ciudadana PDF  | Imprimir |  E-mail
divendres, 04 novembre de 2005
Índex
Inicio
La ley a grandes rasgos
Arts. 14, 15 y 16
Arts. 17, 18 y 19
Art. 20
Arts. 21 y 22
Comentarios


    Artículo 17

       Image1. Antes de llevar a efecto las medidas a que se refieren los artículos anteriores, las unidades actuantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán avisar de tales medidas a las personas afectadas. 2. En el caso de que se produzcan alteraciones de la seguridad ciudadana con armas o con otros medios de acción violenta, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad podrán disolver la reunión o manifestación o retirar los vehículos y obstáculos, sin necesidad de previo aviso. 3. En los casos a que se refieren los artículos anteriores, los empleados de empresas privadas de vigilancia y seguridad, si los hubiere, deberán colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, respecto del interior de los locales o establecimientos en que prestaren servicio.

    Claro resulta en su exposición el artículo 17. Este artículo viene a formalizar algunas de las actuaciones recogidas en los artículos anteriores, y en base a ello establece la necesidad de comunicar con antelación, a las personas afectadas, de las actuaciones que se vayan a llevar a cabo en relación con:

            * suspensión de espectáculos,
            * desalojo de locales,
            * evacuación de inmuebles
            * cierre provisional de establecimientos y
            * disolución de reuniones o manifestaciones
            * así como disolución de las concentraciones de vehículos y retirada de éstos y otros obstáculos

    Como excepción a lo visto, se recoge que no será necesario aviso previo, cuando las alteraciones a la seguridad ciudadana se lleven a cabo con armas u otros medios de acción violenta. De la situación aquí expuesta se deduce que en estas situaciones los agentes de la autoridad podrán actuar por propia iniciativa, siempre teniendo presente los principios ya mencionados de proporcionalidad, necesidad e idoneidad. De todos modos este artículo sólo hace referencia a la potestad de disolver reuniones o manifestaciones, o cuando se trate de retirar vehículos u obstáculos.

    Evidente resulta también que en aquellas situaciones en que se den situaciones de necesidad o emergencia el previo aviso también se podrá obviar.

    Interesante resulta también el último punto de este artículo que obliga a los vigilantes de seguridad a colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad pero respecto de los lugares en los cuales prestan servicio.

    Artículo 18

        ImageLos agentes de la autoridad podrán realizar, en todo caso, las comprobaciones necesarias para impedir que en las vías, lugares y establecimientos públicos se porten o utilicen ilegalmente armas, procediendo a su ocupación. Podrán proceder a la ocupación temporal, incluso de las que se lleven con licencia o permiso y de cualesquiera otros medios de agresión, si se estima necesario, con objeto de prevenir la comisión de cualquier delito, o cuando exista peligro para la seguridad de las personas o de las cosas.

    Este artículo aborda cuestiones relacionadas con la tenencia de armas ya sean lícitas o ilícitas.

    Importante resulta ver que aquí se faculta directamente a los agentes de la autoridad, a diferencia de la mayoría de las situaciones anteriores en que la actuación generalmente quedaba supeditada a decisiones de la autoridad, la urgencia que suponen estas intervenciones justificarían esta delegación de competencias.

    Los casos que aquí se regulan son diversos:

            * portar o utilizar ilegalmente armas
            * tenencia lícita que ponga en peligro la seguridad de las personas o cosas
            * tenencia lícita con intención de prevenir la comisión de delitos
            * tenencia de cualesquiera otros medios de agresión

    Frente a estas situaciones, o la sospecha de que puedan producirse se permite realizar las comprobaciones necesarias y la ocupación temporal o definitiva de las armas u cualesquiera otros medios de agresión. Estas mismas potestades se recogen en el artículo 148 del reglamento de Armas.

    Artículo 19

        Image1. Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad podrán limitar o restringir, por el tiempo imprescindible, la circulación o permanencia en vías o lugares públicos en supuestos de alteración del orden, la seguridad ciudadana o la pacífica convivencia, cuando fuere necesario para su restablecimiento. Asimismo podrán ocupar preventivamente los efectos o instrumentos susceptibles de ser utilizados para acciones ilegales, dándoles el destino que legalmente proceda. 2. Para el descubrimiento y detención de los partícipes en un hecho delictivo causante de grave alarma social y para la recogida de los instrumentos, efectos o pruebas del mismo, se podrán establecer controles en las vías, lugares o establecimientos públicos, en la medida indispensable a los fines de este apartado, al objeto de proceder a la identificación de las personas que transiten o se encuentren en ellos, al registro de los vehículos y al control superficial de los efectos personales con el fin de comprobar que no se portan sustancias o instrumentos prohibidos o peligrosos. El resultado de la diligencia se pondrá de inmediato en conocimiento del Ministerio Fiscal.

    Vulneración directa del artículo 19 de la Constitución española, supone el contenido de este artículo, sin embargo, es sabido que la garantía de determinados derechos, supone la vulneración de otros y en este supuesto a lo que se faculta, es a que en determinadas situaciones y por el tiempo imprescindible este derecho pueda ser restringido.

    Los supuestos que se establecen, son concretamente:

        * Alteraciones del orden
        * Alteraciones de la seguridad ciudadana
        * Alteración de la pacífica convivencia

    A estos supuestos hay que añadirle la limitación de que la finalidad que persigue la actuación es el restablecimiento de la situación a la normalidad. Nuevamente la urgencia con que se deben resolver estas situaciones hacen que la facultad sea directamente atribuida a los agentes de la autoridad que de acuerdo con la normativa legal deberán intervenir con la máxima eficacia y eficiencia.

    La ocupación preventiva de los efectos e instrumentos susceptibles de ser utilizados para acciones ilegales se presenta también como una medida útil para garantizar los derechos que esta ley protege. En función de que esta posesión pueda suponer una infracción penal o administrativa se deberá realizar la actuación procedente.

    Los controles en vías, establecimientos y lugares públicos son el tema que se regula en el segundo punto de este artículo 19.

    Lo cierto es que una lectura literal del precepto condiciona los registros para identificar personas, registrar vehículos y realizar cacheos superficiales a aquellos delitos que causen grave alarma social. Sin embargo, en relación a los cacheos el Tribunal Constitucional ha hecho una serie de pronunciamientos a favor de estas diligencias policiales. En este sentido en Auto de 28 de enero de 1991 dice:

        "El derecho a la libertad y como contrapartida a no ser privado de ella sino en los casos y en la forma establecida por la ley no puede entenderse afectado por las diligencias policiales de cacheo e identificación, pues aun cuando estas diligencias inevitablemente comportan molestias, su realización y consiguiente inmovilización del ciudadano durante el tiempo imprescindible para su práctica supone para el afectado un sometimiento no ilegítimo desde la perspectiva constitucional a las normas de policía, sometimiento al que incluso puede verse obligado, sin la previa existencia de indicios de infracción contra su persona, en el curso de la actividad preventiva e indagatoria de hechos delictivos que a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado incumbe, a tenor de lo dispuesto en los artículos 11 y 12 de la Ley 2/1986, de 13 de marzo. Esta momentánea paralización de la actividad cotidiana del ciudadano no entraña una privación de libertad ni atenta contra su derecho de libre circulación, que quedan intactos tras la práctica de dichas medidas policiales, siempre que éstas se realicen por los funcionarios legalmente autorizados y durante el tiempo mínimo imprescindible para cumplir con el fin que persiguen".

    También el Tribunal Supremo en sentencia de 15 de abril de 1993 se pronunció con relación a la diligencia de cacheo y entre otras cosas dijo:

        "La diligencia de cacheo e identificación efectuada en el curso de controles preventivos es una medida preventivo-policial no sujeta a las mismas formalidades que la detención... La diligencia de cacheo e identificación debe llevarse a efecto con radical cautela y también con racional espíritu investigados, lo que conlleva la necesidad de actuar por simples sospechas, siempre que éstas no sean ilógicas, irracionales o arbitrarias. La aprehensión durante la diligencia de cacheo e identificación de drogas, estupefacientes u otros efectos procedentes del delito pueden ser considerada prueba lícita por los tribunales, sin que se incurra en violación de los derechos fundamentales

    Así pues dentro de unas limitaciones lógicas según los Tribunales la diligencia de cacheo no supone una ilegalidad sin embargo si que conviene tener presente que dado que el cacheo según su intensidad puede suponer vulneración de derechos como puede ser el de la intimidad, se deben realizar siempre intentando garantizar los derechos y libertades. A este respecto recientemente el Tribunal Supremo en sentencia de 26/6/98 ha manifestado lo siguiente:

        "El cuerpo humano es el escenario donde se desarrolla la libertad del individuo, por lo que cualquier intervención sobre el mismo en el curso de una investigación sobre hechos delictivos tiene que realizarse respetando su derecho a la integridad física y moral y a su intimidad personal. Desde una perspectiva objetiva se puede distinguir entre investigación corporal del imputado y el registro corporal. La primera consiste en la investigación del cuerpo mismo -estado mental o contenido de alcohol en sangre-, mientras que por la segunda se trataría de encontrar objetos escondidos en la superficie o en las cavidades naturales del cuerpo, boca, ano y vagina. En este último caso es indudable que cualquier actuación sobre las cavidades mencionadas, comporta una intromisión en la intimidad de la persona, que en algunos casos, según el método empleado, pueden afectar a su derecho a un trato no degradante.... Ello no es obstáculo para que, en determinadas condiciones se puedan realizar registros corporales en la superficie del cuerpo y utilizar técnicas radiológicas para detectar posibles objetos delictivos escondidos en las cavidades naturales.Ahora bien, en todo caso, como señala la STC 35/1996, de 11 de marzo, a la hora de elegir los medios es necesario emplear aquéllos que en menor medida lesiones o restrinjan los derechos fundamentales de la persona.... En el caso presente no se observa que los funcionarios policiales actuasen conforme a los principios de idoneidad, necesidad y proporcionalidad.Es incuestionable que se pudieron utilizar métodos alternativos que lesionasen en menor medida la dignidad y la intimidad de la persona.El hecho de desnudar a una persona implica un ataque a su integridad, y si además se le obliga a realizar flexiones supone someterle a un trato humillante y degradante que vulnera los arts. 18.1 y 15 de la CE e invalida la prueba así obtenida..."

    Recordar que el artículo finaliza estableciendo la obligación de poner el resultado de la diligencia, realizada de acuerdo con el artículo 19, en conocimiento del Ministerio Fiscal inmediatamente.

    El artículo 20de la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana analiza los supuestos en que los funcionarios de Policía podrán solicitar la identificación a los ciudadanos, así como las condiciones en que han de llevarse a cabo las comprobaciones necesarias para verificar la identidad de las personas.



webpolicial » Inici arrow Seguretat Ciutadana
Go to top of page