Choque de metros: Un accidente muy barcelonés PDF  | Imprimir |  E-mail
dilluns, 01 novembre de 2004


MANUEL TRALLERO - 01/11/2004

El túnel tiene un sabor indefinido, como después de haber lamido un cenicero, con un aire húmedo. La cochera tiene un aspecto de estación interplanetaria. Más allá, en el agujero negro, permanece atrapado el maquinista de unos convoyes siniestrados. Prosigue la tragedia. En Catalunya Informació no se han enterado y dan a las cuatro de la tarde al conductor como liberado, mientras el conductor permanece atrapado. Es otro éxito indiscutible de la directora de Catalunya Ràdio, la señora Minobis.

En la cochera de la estación de metro Vall d´Hebron no parece que se haya producido un accidente, sino que se tema un ataque terrorista. Hay, claro está, bomberos, personal sanitario y trabajadores del metro. Hasta el momento todo entra dentro de la normalidad. Lo que ya me cuesta más de comprender es la ingente cantidad de policía desplegada, así como su diversidad. Hay guardias de seguridad de empresas privadas, guardias urbanos de los que van a caballo pero sin caballo, guardias urbanos de los otros, con y sin chaleco reflectante, Policía Nacional en mangas de camisa y con anorak, Mossos d´Esquadra...

Hay una cinta de la Guardia Urbana. A un lado los periodistas, al otro lado las fuerzas de policía en sus más diversas acepciones. ¿Quizá pensaban que les íbamos a robar un vagón? Y en segundo plano, coches de los bomberos, ambulancias... En éstas que hace su aparición sobre la tierra el alcalde de la ciudad, el señor Joan Clos, y el verbo se hace carne, y no ocurre como con la bóveda derrumbada del hospital de Sant Pau, donde no se le vio por ninguna parte. El señor Clos empieza a hablar y yo tengo el atrevimiento de situarme detrás de él, y de su impoluta americana de cuero color miel, cuando el teniente de alcalde señor Casas se percibe de mi presencia y con un leve movimiento de cejas ordena a un propio que se interponga entre el alcalde y un servidor.

El señor Clos da la información propia del caso y se vuelve por donde ha venido.

La cochera es la sala de los pasos perdidos, y los periodistas recorremos arriba y abajo el mismo trayecto, esperando en cualquier momento el desenlace. Llega el jefe de la oposición, señor Xavier Trias, y al poco rato el alcalde anuncia que se ha conseguido liberar al conductor. Acto seguido el señor Clos procede a dirigir las labores de evacuación, consistentes en señalar cómo equivocarse a los conductores de la ambulancia, mientras el señor Trias niega a los profesionales de la información que puedan tomar imágenes del herido en el momento de ser evacuado -decidiendo aquello que pueden ver o no ver los ciudadanos- y los miembros de la Policía Nacional se ponen en jarras para evitarlo. Después el señor Clos y el señor Trias se dan sendas palmaditas en las espaldas y se van cada cual por su lado.


< Anterior   Següent >
webpolicial » Inici arrow Funció pública i Seg. laboral arrow Choque de metros: Un accidente muy barcelonés
Go to top of page