Crecen robos a medida que griegos sacan ahorros del banco PDF  | Imprimir |  E-mail
dissabte, 02 juny de 2012
Agències

ImageLos griegos Andreas y Emilia Karabalis, ambos de 80 años, temían que su banco quebrara, por lo que retiraron sus 80.000 euros (100.000 dólares) de ahorros y los escondieron en su casa por seguridad. Días más tarde, los ladrones entraron por la noche.

"Estábamos durmiendo. Dos ladrones enmascarados llegaron a nuestra cama y nos ataron. Nos golpearon. Nos robaron, no dejaron nada, fue una tortura", dijo Emilia, quien todavía tiembla cuando recuerda el ataque, que ocurrió este mes en la isla de Lefkada. Su marido Andreas añadió: "Nuestra vida es negra ahora. Se llevaron los ahorros de nuestra vida. Lo perdimos todo".

Nadie sabe a ciencia cierta cuánto dinero está escondido en los hogares griegos, oculto en armarios, en la parte trasera de los refrigeradores, enterrado en el suelo o debajo del colchón. Pero con seguridad la cifra asciende a miles de millones, y los ladrones están detrás de su parte del botín, que es altamente portátil y prácticamente imposible de recuperar.

La crisis de la deuda ha sumido al país en cinco años consecutivos de contracción económica, dejado a la mitad de sus jóvenes sin trabajo y a la economía en riesgo de salir de la zona euro. En los últimos dos años, los griegos han retirado de los bancos más de 72.000 millones de euros -o cerca de 7.000 euros por habitante. Y gran parte de esa suma está en efectivo.

CAMBIO DE BLANCOS

La policía dice que las bandas de delincuentes, que en el pasado tenían "objetivos duros" como los propios bancos o joyerías, ahora van tras las casas de la gente común, donde hay mucho menos riesgo y a menudo grandes cantidades de dinero en efectivo recién retirado de las cuentas de ahorro.

"Muchas personas han retirado su dinero de los bancos por temor a un colapso financiero, y o lo llevan con ellos y encuentran un escondite en la casa o lo guardan en salas de almacenamiento", dijo el portavoz de la policía nacional Thanassis Kokkalakis.

"Instamos a las personas a que confíen en el sistema bancario, a que dejen su dinero allí, o por lo menos en un lugar seguro, que no lo oculten en su casa, donde de todos modos se deben tomar las medidas básicas de seguridad", dijo. "Algunas personas ni siquiera cierran sus puertas y ventanas", afirmó.

La inesperada bonanza para los ladrones está atrayendo incluso redes de delincuencia internacionales, entre ellas dos bandas de la ex república soviética de Georgia que la policía desmanteló en los últimos meses, culpándolos de 300 robos, aseguró Kokkalakis.

Ser asaltados es sólo uno de los peligros para las personas que almacenan grandes sumas de dinero en efectivo, la mayoría de las cuales no están aseguradas. Hay cuentos de ahorros que se pierden en incendios o, como en un caso, cuando un jubilado retira sus ahorros de toda su vida y muere de repente antes de decirle a su familia donde estaban escondidos.

El robo, sin embargo, parece ser el mayor riesgo. La ola de crímenes se ha extendido mucho más allá de las grandes ciudades y ha llegado a zonas rurales, donde el delito era poco conocido.

El carpintero George Psychogios, de 30 años, retiró sus ahorros de 8.000 euros y los mantuvo en su casa de Artà, una pequeña ciudad a 350 kilómetros de Atenas y conocida principalmente por su puente de piedra de la época bizantina y por su iglesia del siglo 13.

"Escondí el dinero en dos lugares diferentes antes de salir de viaje. Cuando regresé ya no estaba", dijo. "Entraron a la casa a través de una puerta del balcón y se llevaron todo", contó.

"Estábamos acostumbrados a dormir con las puertas abiertas. Ahora no nos sentimos seguros, incluso cuando cerramos la puerta. Ellos irrumpen en viviendas, comercios, empresas. Hay un aumento de robos aquí", sostuvo.

En Iraklion, un barrio obrero de Atenas, los pobladores locales dicen que algunos ladrones han llegado a ser tan descarados que a menudo merodean a plena la luz del día, incluso cuando una familia está en la casa.

"Estábamos sentados en el umbral charlando cuando (los ladrones) saltaron desde el techo hasta el patio de atrás y se metieron en la casa", dijo el jubilado Mattheos Michelakakis, de 61 años. Antes de que él se diera cuenta de lo que había sucedido, los ladrones habían escapado con el oro de su familia.

"Los ladrones escuchan que la gente está asustada y retirando el dinero de los bancos, y llegan a los hogares al azar con la esperanza de tener suerte y encontrar algo", dijo. "Siento que fui ingenuo, siempre solía dejar todas las puertas abiertas, no teníamos nada de qué preocuparse", se lamentó.

COSTUMBRE AÑEJA

De acuerdo con el banco central, los griegos retiraron 72.000 millones de euros de sus cuentas bancarias entre enero del 2010 y marzo del 2012, dejando sólo 165.000 millones detrás.

Desde entonces, los retiros se han acelerado aún más después de que el resultado de las elecciones del 6 de mayo llevó a los líderes de la UE a hablar abiertamente de la posible salida de Grecia de la moneda única.

Parte de ese dinero fue llevado al extranjero y otra parte se gastó, pero una gran proporción quedó escondida en los hogares, ya sea en efectivo o convertida en oro.

Si Grecia sale de la zona monetaria común, cualquier dinero que quede en los bancos griegos probablemente se convertirá en dracmas y valdrá mucho menos. Euros escondidos en una caja en la casa seguirían siendo euros.

"Las personas ya han tomado su dinero del banco. El resto lo está haciendo ahora, porque tienen miedo que los echen de la zona euro", dijo un oficial de policía.

Entre los casos que dijo que había encontrado en la última semana destacó: un hombre que reportó 30.000 euros en efectivo y oro robados de una sala de almacenamiento ubicada al lado de su casa y una anciana a la que le robaron 100.000 euros de su apartamento.

En la casa de esta anciana se encontraron además muchos cartones de leche de larga duración y pasta congelada, en caso, dijo, de que la crisis económica provocara escasez de alimentos.

Guardar efectivo es tan antiguo como la propia Grecia. El interior del país está lleno de yacimientos arqueológicos donde los pobladores de la época guardaban sus dracmas de plata para esconderlas de los ejércitos enemigos. Los museos griegos son ricos en tesoros cuyos dueños nunca reclamaron.

"La práctica de ocultar objetos de valor, montos pequeños o más grandes de monedas, oro, plata o bronce, era muy extendida en la antigüedad, especialmente en tiempos de guerra, crisis o dificultad", dijo George Riginos de la Asociación de Arqueólogos Griegos.

"A veces el dueño se perdía, y esta es la forma en que nos han llegado, escondidos en el suelo, en agujeros en la pared", contó. Los futuros arqueólogos quizá tropiecen algún día con tesoros enterrados durante la crisis de la zona del euro de 2012. Un banquero cuenta la historia de una familia en la isla de Rodas que recientemente visitó la sucursal local tratando desesperadamente de averiguar cuánto dinero su difunto padre había retirado antes de su muerte.

Por no confiar en el banco, el anciano había sacado sus ahorros, pero no llegó a decirle a nadie dónde los había escondido. Sus hijos estaban buscando por todas partes, incluso derribaron los muros de la casa tratando de encontrar el dinero, hasta ahora sin suerte.

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